Publicado el 6 de junio de 2025, el documento de trabajo '‘Financiación oceánica para una economía oceánica sostenible.’ Presenta una evaluación crítica del estado de las finanzas oceánicas mundiales y de las acciones transformadoras necesarias para alinear los flujos financieros con una economía oceánica sostenible.
El análisis revela que las inversiones actuales son muy inferiores a los 550 mil millones de dólares anuales estimados necesarios para garantizar la salud de los océanos a largo plazo. A pesar del papel fundamental de los océanos en la regulación del clima, la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia, menos de 11 billones de dólares de ayuda oficial al desarrollo y financiación filantrópica se destinan a la sostenibilidad oceánica. Las estructuras financieras fragmentadas entre sectores y agendas —como la biodiversidad y el clima— socavan aún más el impacto y la coherencia.
Sin un cambio de rumbo, los riesgos económicos son considerables. Las prácticas oceánicas perjudiciales e insostenibles podrían ocasionar pérdidas de más de 1408 billones de dólares para 2050. Reorientar los flujos financieros hacia actividades sostenibles —respaldadas por una gobernanza sólida, una reforma fiscal y una planificación integrada como los Planes Oceánicos Sostenibles— puede impulsar la resiliencia y la prosperidad compartida.
El documento destaca el potencial de los mecanismos de financiación innovadores y combinados, incluidos los bonos azules, las garantías y los canjes de deuda por naturaleza, para movilizar capital a gran escala. La evidencia sugiere que cada $1 invertido en soluciones oceánicas podría generar al menos $5 en beneficios globales para 2050; sin embargo, estas herramientas siguen estando infrautilizadas y poco adaptadas al contexto oceánico.
Fundamentalmente, el documento subraya la necesidad de fomentar la educación financiera en materia oceánica y priorizar la equidad, especialmente para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) y los Países Menos Adelantados (PMA). Estas naciones, custodios de una biodiversidad marina crucial, a menudo enfrentan barreras estructurales para acceder a la financiación. Abordar estas brechas mediante financiación en condiciones favorables, apoyo técnico y desarrollo de capacidades es esencial para garantizar que todas las naciones puedan participar de manera significativa en una economía oceánica sostenible y beneficiarse de ella.
https://doi.org/10.69902/ef05410a